Presentamos la segunda entrega de la edición especial que profundiza la investigación realizada por el IADEPP en conjunto con Asociación Civil Trama. En esta ocasión: el amor romántico en las relaciones de pareja.
El maldito amor que tanto miedo da: todos aquellos aspectos culturales que sustentan valores tradicionales de género fundamentan la permanencia de relaciones sociales patriarcales que, a su vez, implican la desigualdad y la dominación de “lo masculino” sobre “lo femenino”.
Gran parte de la literatura vinculada a los estudios de género señala que el amor romántico tal como lo conocemos hoy se inicia en el Siglo XII en los relatos de los trovadores y el amor cortés. A partir de ese momento, si bien ha sufrido cambios y adaptaciones, el amor romántico es el que sustenta los mitos e imaginarios que tanto varones como mujeres (aunque en forma diferencial) reciben en su socialización.
La deseabilidad social ha sido definida como la tendencia de los sujetos a idealizar sus respuestas según estereotipos introducidos por la valoración social de la deseabilidad (Matesanz, 1997) o tendencia psicológica a atribuirse a uno/a cualidades de personalidad socialmente deseables y a rechazar aquellas indeseables. Esta tendencia puede invalidar o relativizar los resultados de algunas mediciones psicológicas a través de encuestas o cuestionarios.
Si se piensa en términos de prevención de la violencia en las parejas es fundamental conocer cómo l@s jóvenes de hoy piensan, sienten, imaginan y viven el amor. Por este motivo se incluye en la encuesta un eje que indaga específicamente sobre algunas dimensiones del amor romántico y, de lo que aquí consideraremos su contracara, el amor igualitario.
Según Bosch y Ferrer (2013), “cuando hombres y mujeres comienzan a hablar en profundidad (como permite el grupo de discusión) sobre las relaciones de pareja y el amor y su (posible) relación con la violencia de género aparecen algunas respuestas y comentarios que podríamos considerar como  políticamente correctos (…) Sin embargo en la medida que se amplía la discusión y se va teniendo confianza en el marco del grupo, comienzan a aflorar nuevos elementos posiblemente más sinceros”.
Ante la afirmación “cuando te enamoras sólo querés estar con la persona amada y prescindir delas amistades” el 24,5 % dijo estar de acuerdo y un 18,8 % parcialmente de acuerdo. Esto significa que más de un 40% tiene una visión positiva del mito que señalamos anteriormente que implica que el amor es exclusivo y excluyente, no se puede compartir y tiende a alejar a todas las demás personas de la relación dual.
Tomando los desarrollos de Bosch y Ferrer (2013) se puede afirmar que “a lo largo de las últimas décadas en la cultura occidental la relación entre amor romántico, matrimonio y sexo se ha ido estrechando cada vez más, llegando a considerarse que el amor romántico es la razón fundamental para mantener relaciones matrimoniales y que `estar enamorado/a ́ es la base fundamental para formar una pareja y para permanecer en ella. Y se entiende que la satisfacción sexual debe lograrse en esa pareja”.
Algunos de los principales mitos que sustentan aún hoy el amor romántico podemos destacar los siguientes:
• Enamorarse no depende de la voluntad de la persona, no es algo que se pueda hacer de manera premeditada sino que surge de pronto. No se puede definir, es inaccesible a la razón.
• El amor lo puede todo. Se haría cualquier cosa por la persona amada.
• El amor es suficiente. Si se tiene amor no se necesita nada más.
• El amor provoca una entrega total a la persona amada, se confía plenamente en ella y se hace todo por complacerla.
• En el amor dos personas se complementan, están hechas la una para la otra.
• El verdadero amor es incondicional, siempre se estará del lado de la persona amada, pase lo que pase.
• El amor es exclusivo y excluyente, no se puede compartir y tiende a alejar a todas las demás personas.
• El verdadero amor dura para siempre. Si se acaba es que no era amor auténtico.
• Por amor es posible perdonar o justificar todo. Implica la idealizar a la otra persona, no aceptando que pueda tener algún defecto. Si lo tiene, cambiará por efecto del amor.
• El amor provoca desesperación ante la sola idea de que la persona amada se vaya o nos abandone.
Para descargar el informe completo hacé click acá
 
 

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