Jorge Alvarez, Presidente de IADEPP, escribe para el Cronista sobre la importancia de incorporar medios de pago digital en la sociedad argentina.

Fuente:
https://www.cronista.com/columnistas/El-colectivo-es-pionero-en-el-cobro-digital-20190704-0008.html

Incorporar en la economía diaria sistemas de pago con billeteras virtuales o pago electrónico en reemplazo del uso de dinero en efectivo no solo es posible, sino que ya existe un ejemplo claro a seguir en el sistema de transporte público de pasajeros de corta y mediana distancia.

Para quienes les cuesta imaginar una economía sin billetes por considerarlo imposible, recomiendo visualizar al colectivo como la primera economía del país absolutamente digital. 

Jóvenes y adultos mayores, trabajadores formales e informales, estudiantes universitarios y escolares usan diariamente este medio de transporte. 

El colectivo representa y refleja mejor que ninguna otra industria comercial al conjunto de los sectores que integran nuestra sociedad, en especial a las clases trabajadores y menos pudientes

Su peso en la economía es tan alto que cuando los choferes de colectivo adhieren a los paros se paraliza la actividad comercial y productiva del país. Pueden parar los camioneros o los maquinistas de trenes, pero los paros nacionales lo son cuando paran los colectiveros.

Es por ello necesario resaltar que fue precisamente el colectivo el pionero de la mayor transformación del sistema de pago de nuestro país, demostrando que se puede pasar del pago en efectivo a la digitalización sin que el mundo venga a pique, mostrando cómo las personas, con o sin instrucción, jóvenes o viejas, pueden adaptarse a un modo de pago digital sin mayores complicaciones 

Si bien la transformación del sistema iniciada en 1995 fue larga y con serios inconvenientes en sus inicios, al pasar inicialmente al pago con monedas hasta la irrupción de la.tarjeta SUBE, en la actualidad goza de buena salud.

El uso de la SUBE no sólo evita que el chofer se distraiga en contar dinero, sino que aumentó la seguridad frente a robos, permitió planificar mejor ramales, aplicar subsidios diferenciados, acortar recorridos eternos (ver caso línea 60) y en particular, conocer las necesidades de los pasajeros para planificar de manera integral la trama inter urbana en el área metropolitana

Frente a esta realidad es justo destacar que la digitalización de las transacciones comerciales es posible en todos los sectores sociales y etarios, ya que si la industria de transporte público de pasajeros que mayoritariamente responden a sectores populares pudo reemplazar el uso de efectivo por un sistema de cobro digital porque no podría hacerlo la verdulería, la panadería o el almacén de barrio incorporando. Mismo razonamiento para los emprendedores urbanos que actualmente se encuentran en la informalidad, cómo es el caso del pintor o el fletero, el remisero o el gasista.

Al incorporar billeteras virtuales de pago en los comercios de cercanía o minoristas, no solo disminuye el circulante de dinero en efectivo, sino que además el estado contaría con información precisa y en tiempo real sobre los patrones de prioridades en la canasta familiar que facilitaria el diseño de políticas públicas efectivas sobre conductas alimentarias, de salud y de planificación familiar en general.

Experiencias como la SUBE o PIM demuestran además que el estado puede proveer un servicio eficaz y gratuito de billeteras virtuales para incluir y formalizar la economía de nuestro país. Pero ese es otro cantar que desarrollaremos en futuras reflexiones